A medida que se fue yendo la tarde y entrando la noche del sábado, el predio de la costanera de Posadas, en la zona de El Brete, se fue llenando de gente.

Para las 20 hs subió al escenario el primero de los grupos locales seleccionados por el jurado de Budweiser Made for Music (conformado por Erica García, Zeta Bosio y Walas de Massacre). Starselect dio el puntapié inicial a lo que sería una noche a puro rock en Posadas. Con claras influencias británicas en su sonido y una puesta en escena importante, la banda posadeña, con Paul Debat (tecladista y cantante) a la cabeza desparramó estilo en lo que se comienza a percibir como una banda con mucho potencial.

Luego fue el turno de Ninguno, otra banda misionera, esta vez de grunge, que presentó sus temas con un final poco feliz para el rock “a pulmón”, con el cantante y guitarrista destrozando su guitarra contra las vallas de seguridad y la el suelo del predio.

Finalmente, Massacre se hizo cargo del último show previo al plato fuerte de la noche, la presentación de Las Pelotas. Massacre, con casi 30 años de trayectoria en la música, y un Walas (líder y cantante) siempre en pose, tocó algunos de sus temas más conocidos y exitosos, para luego repasar muchas canciones de su historia y cerrar con “Rape me”, un cover de Nirvana tocado de forma exquisita.

 

Para las 23 hs. el escenario se había movido totalmente, desaparecieron casi por completo los cables, se cambiaron los monitores, aparecieron dos tarimas para el set de batería y el de percusión, y se colocaron más luces en los laterales del escenario. Estaba todo listo, y la gente lo sintió así.

Las Pelotas comenzó a tocar y el ánimo del predio del Budweiser Made for Music literalmente llegó a un punto máximo, que luego sería superado en varias oportunidades durante el concierto de la banda liderada por Germán Daffunchio.

Intercalando canciones clásicas como “Si supiera”, “Será” y “Shine” con las del último disco “Brindando por nada” y otras de sus 15 discos editados, los miembros de la banda, liberados de los cables en sus instrumentos (con conexiones inalámbricas), recorrieron el escenario y lateralizaron la escena llenando de euforia a la multitud que no dejó de cantar, saltar y disfrutar de todas y cada una de las canciones.

Con una participación en la puesta en escena de todos sus integrantes,  el carisma siempre vigente de Germán Daffunchio, y una solidez y calidad sonora impecable, Las Pelotas renovó una vez más su conexión directa con el público misionero, en una noche en que todos los asistentes salieron con los oídos satisfechos, luego de ver y escuchar a un grupo que no depende de cambios de vestuarios, ni extravagancias para transmitir lo que solo muy pocos pueden: energía, originalidad, profundas líricas y mucho rock.