Luis Franco es uno de los miles de trabajadores que en tiempos de pandemia debieron poner el cuerpo para prestar un servicio esencial. Se desempeñó como inspector de una empresa de transporte en la frontera de Iguazú y se contagió de coronavirus. Pero la enfermedad fue el menor de los males que debió soportar, porque tras convertirse en el segundo caso positivo confirmado en Misiones, fue objeto de una maliciosa campaña de noticias falsas que mediante el uso de imágenes de vieja data o de meras difamaciones infundadas, buscó responsabilizarlo por posibles contagios en esa ciudad.

 

 

 

Sometido a la más estricta cuarentena y soportando los síntomas del coronavirus que se contagió prestando un servicio esencial para que pudieran volver a sus casas miles de argentinos que estaban varados en Puerto Iguazú provenientes de Brasil, Luis Franco brindó una entrevista exclusiva a Radio Libertad y Misiones Online en la que se mostró más afectado por la “catarata de mentiras” esparcida a través de redes sociales que por la fiebre o los “taladrantes” dolores de cabeza que le provocó la enfermedad.

 

El joven inspector de la empresa de transporte Río Uruguay afirmó sentirse mejor físicamente y negó terminantemente negó haber violado el aislamiento obligatorio, en respuesta a versiones que circularon insistentemente a través de las redes sociales, muchas de ellas persiguiendo oscuros intereses políticos. Lamentó que en estos tiempos difíciles, todavía haya gente que se guíe por las informaciones sin prueba alguna y pidió a las personas «estar unidos y no guiarse por un color político«.